Que fácil fue en aquel momento prometerme aquello, solo basto un poquito de desilusión y unas gotas de oxigeno para que mi vida tomara un rumbo diferente. Si me preguntan que edad tenía pues los desilusionaré por que no lo recuerdo exactamente, podría simplemente decir que rondaba los 12 años.
Fue la promesa más grande que jamás hice, y llevarla a cabo hasta el final solo depende de mí, de mis convicciones.
Recuerdo haberle dicho a mi mamá un día:
- Ma, yo voy a ser motoquera cuando sea grande.
Aunque no lo recuerde puedo imaginar la cara de mi madre, a lo que simplemente contesto: “Estás loca”.
Bueno mi madre siempre tuvo un poquito de razón respecto a mí, estoy un poquito chiflada, eso sumado a la bipolaridad y a la personalidad esquizoide estoy completa de males y la palabra demencia es una de las más utilizadas en mi vida. Pero bueno, me estoy yendo por las ramas. ¿En qué estábamos? Ah, sí… esa promesa.
Viendo como este mundo giraba en completo descontrol y que nadie que conocía pensaba igual que yo decidí recluirme en mi misma y realizar todos mis sueños. Yo no podía entender como las personas dejaban así como así de soñar, no comprendía por qué razón no sentían esas cosquillas en la panza cuando estaban paradas en el puerto al ras del agua y con el viento golpeando sus rostros o cuando tenían un buen libro en sus manos. Tengo que decir que nunca entendí este mundo de locos (valga la redundancia). Siempre necesite más que el resto, más cariño, más horas de lectura, más paseos por la playa, más conocimientos sobre las cosas que me apasionaban; y fue eso lo que me convirtió siempre en la oveja negra de la familia, la marginada de la escuela, fue todo lo que amé lo que me terminó dejando sola.
Por eso aquella promesa que me hice, esa de seguir caminando e insistiendo en ser feliz aunque el mundo se viniera abajo. Y he aquí una de la raza de los sobrevivientes, como dijo Veronik. Yo siempre seguiré caminando, no importa cuán duro pueda ser el futuro. Por que tengo a mis amigos, algún que otro familiar y a mi perro. Como verán no necesito demasiado tampoco, solo un reproductor con buenas canciones y un poco de vos para los coros de Take it easy… come on baby! Don`t say maybe, I gotta know if your sweet love is gonna save me…
Tal vez sea motoquera o maestra, eso realmente no importa. Lo que importa es mi promesa, la que voy a cumplir me cueste lo que me cueste. Así tenga que caminar sola o descalza, así deba dejar amores por el camino o cuerpos en la tierra (sus almas siempre estarán conmigo), y debo admitir que ese fue siempre el motivo por el que no me siento sola, por que más allá de todo sé que cuento con personas excepcionales y aunque mañana no estén los bonitos recuerdos me acompañaran.
Well, I’m running down the road tryin’ to loosen my load… I’ve got seven women on my mind…
Lo siento me gusta esa canción, si solo teniendo una mujer en la cabeza es complicado, no puedo imaginarme como sería tener SIETE…
Solo soy viajera de mi alma y caminante de mis caminos. Soy un todo y una nada. Y como dijo Dulce María Loynas: “Soy lo que no queda ni vuelve, soy algo que disuelto en todo no está en ningún lado”.
1 comentario:
"forever with your soul" papermoon.
Esa canción me recuerda a lo que escribiste, no sé, ahora me dieron ganas de escucharla de nuevo. No vas a estar sola, estamos bajo el mismo cielo, después de todo. Mientras sigas teniendo sueños, y tristezas, vas a seguir viva, vas a conocer muchos tipos de amores de los cuales algunos se acabaran en cuestión de un tiempo y otros seguirán latiendo a través de los años. Lo importante es saber que si fue real, que aunque para otra persona tenga un significado diferente, para vos fue real.
Siempre habrá algo que te motivará a seguir, una plegaria, un deseo, un buen pensamiento de otra persona, más que nada tus convicciones como dijiste.
beso flor ^^
Publicar un comentario