Compre zapatos, vestido y una linda sonrisa. Toda una semana esperando el momento de salir, bailar y divertirme. Falta un rato para que todo comience, y ahora, en este preciso instante, estoy sentada frente a mi ordenador, en pijamas y con las ideas en remojo.
Me pregunto si ese lindo vestido comprará mi felicidad esta noche, si encontraré esos ojos que busco en algún lugar, si seré yo bailando en medio de la pista.
Hace mucho tiempo no elegía algo por mi misma, he elegido no ir. No quiero alimentar más de falsas esperanzas a este corazón. Yo sé que las cosas no volverán a ser como antes, que esas personas que esta noche iban a rodearme no volverán a ser las personas que conocí. Mi elección es seguir mi camino, y dejar a los demás seguir el suyo.
A veces hay que enseñarle al alma a resignarse, a aprender a aceptar que el pasado no vuelve. Que el tiempo avanza a paso errante, y jamás va a detenerse. Ya nos somos esas niñas de 11 años, hemos crecido, estamos haciéndolo, y hemos cambiado demasiado. Hay una canción que dice: ¿Es tarde ya? Nada para salvar...
Saben, anoche en un baile de promoción tuve que fingir, una gran actuación, en el mejor escenario. Fingí que había tomado de más, por que necesitaba preguntar unas cosas y quería saber que tan en serio serían tomadas mis palabras, necesitaba ver esas miradas que mencione antes por aquí. Y ahí estaban, esas miradas, esa mirada en particular. Diciéndome que no le importaba mi pregunta. Mostrando fastidio. Las consecuencias de mi actuación es que ahora "mis amigos" se reirán una semana entera pensando que me pasé de copas, pero para mí la consecuencia significa algo más grande, más doloroso, pero más verdadero. Anoche, algo dentro de mi se estrujo, dolió; y saben, ahora me siento en paz. Ahora puedo ver mi error, y fue ese, creer que las cosas podían volver a ser como antes.
Me siento un poco sola, pero sé que estaré bien. Por que estoy cortando esos hilos, poco a poco voy dejando de ser una marioneta y comienzo a ser yo misma.
Me pregunto si ese lindo vestido comprará mi felicidad esta noche, si encontraré esos ojos que busco en algún lugar, si seré yo bailando en medio de la pista.
Hace mucho tiempo no elegía algo por mi misma, he elegido no ir. No quiero alimentar más de falsas esperanzas a este corazón. Yo sé que las cosas no volverán a ser como antes, que esas personas que esta noche iban a rodearme no volverán a ser las personas que conocí. Mi elección es seguir mi camino, y dejar a los demás seguir el suyo.
A veces hay que enseñarle al alma a resignarse, a aprender a aceptar que el pasado no vuelve. Que el tiempo avanza a paso errante, y jamás va a detenerse. Ya nos somos esas niñas de 11 años, hemos crecido, estamos haciéndolo, y hemos cambiado demasiado. Hay una canción que dice: ¿Es tarde ya? Nada para salvar...
Saben, anoche en un baile de promoción tuve que fingir, una gran actuación, en el mejor escenario. Fingí que había tomado de más, por que necesitaba preguntar unas cosas y quería saber que tan en serio serían tomadas mis palabras, necesitaba ver esas miradas que mencione antes por aquí. Y ahí estaban, esas miradas, esa mirada en particular. Diciéndome que no le importaba mi pregunta. Mostrando fastidio. Las consecuencias de mi actuación es que ahora "mis amigos" se reirán una semana entera pensando que me pasé de copas, pero para mí la consecuencia significa algo más grande, más doloroso, pero más verdadero. Anoche, algo dentro de mi se estrujo, dolió; y saben, ahora me siento en paz. Ahora puedo ver mi error, y fue ese, creer que las cosas podían volver a ser como antes.
Me siento un poco sola, pero sé que estaré bien. Por que estoy cortando esos hilos, poco a poco voy dejando de ser una marioneta y comienzo a ser yo misma.
"La confusión está clarísima"
No hay comentarios:
Publicar un comentario