lunes, 30 de noviembre de 2009

Vals de horas ausentes...

Las horas lúgubres cubre la noche
y se recrean en el aire las risas
- esas que olvidé el verano pasado -
y juegan, juegan en el aire turbado
oyéndose cada vez más fuertes.

La noche acaricia con su manto
y hace bailar las risas felices,
las que abandonamos en algún lugar
llamado nada.

Y atrapada entre las notas de un piano
con todo el dolor de los días neutros,
con el dolor de la muerte que ronda,
hundida entre las risas y el piano,
soy feliz.

No hay comentarios: