A veces el positivismo se lo lleva el viento, las buenas intenciones desaparecen y no quiero hacer nada por que las cosas "salgan mejor".Creo que solo aquí, en este lugar puedo ser del todo sincera. Lo cierto es que no estoy bien, y no sé que hacer con mi vida.
Saben, me encantaría poder estar agradecida de la familia que tengo, de mis amigos y de las buenas cosas que estoy rodeada, realmente me sentiría muy feliz de poder creer que todo eso es una bendición. Pero no puedo, no estoy conforme, todo eso que para muchos es algo realmente bueno, para mí no lo es. Por que siento que necesito algo más.
Todos los días me levanto, y cuando veo mi cara en el espejo siento que soy lo que siempre detesté. Cuando me pongo el uniforme del colegio, siento tristeza de saber que solo soy eso, una más del montón. Mi vida es monótona y aburrida, y saben, resulta gracioso todo esto por que yo realmente no soy ni monótona ni aburrida. Quisiera que por un día alguien comprendiese lo que es mirarse al espejo y no gustarse.
Tal vez mi verdadero problema radique en que una vez prometí algo que no pude cumplir. Las cosas serían más fáciles si todos los días no tuviese que lidiar con eso.
Pero todos los días está ahí, sentada, esperándome, pero no de la manera que yo quiero. Está ahí, demasiado intocable, demasiado perfecta.
Y sí, su problema es quererme perfecta y el mío pretender serlo.
A veces las cosas simplemente ocurren, no sé por qué... Sería más fácil no amar.
Estoy cansada de esperar, pero aún así lo hago, espero por algo que sé que nunca tendré, pero que quiero demasiado tener.
No sé por qué duele tanto, por qué no puedo ser yo misma, no sé por que viene a buscarme, me toma de la mano y después me deja a mitad de camino, una y otra vez. Y siempre vuelvo a aceptarla. Siempre vuelvo a tomar su mano y aún así sabiendo que me va a dejar a mitad de camino, lo hago. Claro muchos pensarán que soy masoquista, que me gusta sufrir. En realidad no sé lo que soy. Tal vez si me guste un poco sufrir, tal vez me guste demasiado sentir esa mano tomando la mía. Tal vez sea la única mano que tenga...
Hay cuentos que a veces ni siquiera me puedo contar a mi misma. Tengo miedo, a perder lo que me queda, a perderme a mi misma.
Ahora la casa está en silencio, solo escucho mi música de fondo. Y pienso que ya nada tiene sentido, que mi vida ya no existe. Yo sé que hay cosas malas, cosas que no debo hacerme a mi misma. Pero a veces las hago, aunque sea solo para aliviar un poco el dolor... Yo no quiero hacerlas, pero esa Florencia que está ahí adentro, cuando sale ama llegar a los límites, ama ir más allá, al verdadero dolor...
1 comentario:
miss Florence
me gustaria poder decir algo mas positivo ante esta triste historia, más siento impotencia y no surgen las palabras. yo espero que esta turbulencia pase , sea pasajera y encvuentres el camino hacia la vida que puede ser hermosa.
saludos y un fuerte abrazo. no imaginas todo lo que uno puede aprender a traves de tus mensajes de tus posts.
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