martes, 10 de agosto de 2010

Irónico...

Cuando pasas horas sumando un balance y no te da, sabes que tienes un serio problema. A veces es por que pasaste mal una cuenta, o por que te equivocaste cuando sumaste una mayorisación, o simplemente por que estás sumando mal. Sabes que uno más uno no es tres, pero al haber tantos números te pierdes y continuas sumando mal.
Hoy mi mejor amiga me ha preguntado si tengo bicicleta, y bueno lo cierto es que he contestado que no, la que que solía tener se la regalé a mi prima, por que no tenía con quien salir a pasear. Me lo preguntó por que habían arreglado la de su mamá. Y bueno supongo que si no hubiese contestado con una negativa, me hubiese pedido que salgamos algún día de estos a pasear.
A veces resulta irónico lo que puede hacerle el tiempo a una persona. Hace un tiempo, hubiese dado lo que sea por que me pidiese que salgamos a andar en bicicleta, por que me encanta, me gusta sentir la brisa en mi cara y como todo alrededor se mueve rápido. Pero ahora es como si me pegasen en la cara, por que ahora ya no tengo bicicleta, ya es demasiado tarde. Siempre estuve esperando una pregunta como esa. Pero llega en el peor momento. Y sí, vamos a destiempo.
Es increible lo que puede hacer el tiempo con nuestras vidas, a veces las cosas llegan demasiado tarde y a veces demasiado temprano. Para mí siempre fue así, nunca tuve nada en el momento justo, cuando estaba preparada.
Y así también pase las de Caín, por que cuando estuve lista para asumir una de las cosas más importantes de mi vida hasta ahora, todo se volvió gris, por que no me esperaron lo suficiente. Y a veces yo no pude esperar lo suficiente.
El tiempo siempre juega conmigo, a veces a favor y otras en contra. He aprendido a resignar aquello que no llega y a no esperar demasiado. Pero a veces me gustaría que las cosas lleguen a mi tiempo, que algunas personas se apuren y otras me den tiempo.
Aunque como todos sabemos, la vida siempre te da las cosas en el momento más inesperado. Como aquella canción que dice: "es como la lluvia en el día de tu boda"...
Yo atino a pensar que todo sucede por alguna razón, y cuando las cosas no suceden por algo también es.
Entonces después de sumar y sumar, he llegado a la conclusión de que odio hacer balances, y odio la contabilidad, por que eso requiere perfección, y yo no soy perfecta. Yo tengo mis tiempos...

No hay comentarios: